miércoles, 20 de junio de 2018

Historia de la pintura

HITORIA DE LA PINTURA 

En el devenir de su historia, la pintura ha adoptado diferentes formas, según los distintos medios y técnicas que la han guiado y se han convertido en propios de cada una de ellas. Hasta el siglo XX, la pintura se apoya, casi invariablemente, en el arte del dibujo. En occidente, la pintura al fresco, que alcanzó su mayor grado de desarrollo a finales de la edad media y durante el renacimiento, se basa en la aplicación de pintura sobre yeso fresco o seco. Otra variedad antigua es la pintura al temple, que consiste en aplicar pigmentos en polvo mezclados con yema de huevo sobre una superficie preparada, que suele ser un lienzo sobre tabla.  



Durante el renacimiento, la pintura al óleo vino a ocupar el lugar del fresco y del temple; tradicionalmente se pensaba que esta técnica había sido desarrollada a finales de la edad media por los hermanos flamencos Jan van Eyck y Hubert van Eyck, pero en la actualidad se cree que fue inventada mucho antes.
Otras técnicas de pintura son el esmalte, la encáustica, el gouache, la grisalla y la acuarela. En los últimos años se ha extendido el uso de las pinturas acrílicas, con base de agua, de rápido secado y que no se oscurecen con el paso del tiempo.
Con el transcurrir de los siglos, se han venido sucediendo diferentes métodos y estilos artísticos, así como teorías relacionadas con la finalidad del arte para, en algunos casos, reaparecer en épocas posteriores con alguna modificación. En el renacimiento, la pintura al fresco en muros y techos cedió el paso a la pintura de caballete al óleo, pero se reactualizó en el siglo XX con las obras de los muralistas mexicanos. 

La necesidad de expresar una emoción intensa por medio del arte une a pintores tan diferentes como el español El Greco, del siglo XVI, y los expresionistas alemanes del siglo XX. En el polo opuesto de los intentos de los expresionistas por revelar la realidad interior, siempre ha habido pintores empeñados en representar exactamente los aspectos exteriores. El realismo y el simbolismo, la contención clásica y la pasión romántica, se han ido alternando a lo largo de la historia de la pintura, revelando afinidades e influencias significativas. 


¿Qué tipos de pinturas existen y cuáles son sus usos?

¿Qué tipos de pinturas existen y cuáles son sus usos?



Pintura acrílica, pintura sintética, pintura para manualidades, témpera, temple, óleo… La variedad de tipos de pintura que puedes elegir a la hora de decorar la casa (o realizar trabajos relacionado con las artes plásticas) es abrumadora.  Si alguna vez has paseado por los pasillos de un centro de bricolaje o almacén de pinturas, es más que probable que hayas sido incapaz de escoger la pintura que necesitabas para tus muebles, puertas o paredes. ¡Hay tantísimas opciones! Hoy vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre este tema, dando un repaso a los distintos tipos de pintura que existen: sus cualidades, características y aplicaciones

 Antes de empezar, has de saber que en este post solo incluiremos los tipos de pintura específicos para decoración y bricolaje. Dejaremos fuera las pinturas industriales y para construcción, usadas únicamente por profesionales (por ejemplo, si quieres saber más sobre qué cursos de chapa y pintura para coches hay actualmente disponibles. Y es que en la actualidad hay pinturas de gran calidad, cuyo uso es tan sencillo que cualquiera puede sacarles partido. Desde el esmalte acrílico, satinado y suave, hasta la chalk paint que causa furor en revistas de decoración, talleres, blogs y webs. Conocer bien las pinturas, saber distinguir su composición y propiedades, y aplicar el tratamiento y la técnica adecuados a cada una son las claves para obtener los mejores resultados.

Tipos de pintura: ¿cuáles son y en qué se diferencian?


A groso modo, vamos a dividir las pinturas a nuestro alcance en dos grandes grupos: productos al agua y productos sintéticos. Dentro de ellos, clasificaremos los tipos de pintura que tienes a tu disposición de acuerdo a su composición y uso.


  • Pinturas al agua. 

     Como su propio nombre indica, son aquellas pinturas que se rebajan y limpian con agua. Como son mucho más ecológicas y fáciles de manipular que otros tipos de pintura, cada vez son más demandadas tanto por aficionados como por profesionales. Estas pinturas desprenden menos olor, se secan más rápido y se limpian mucho más fácilmente que las pinturas sintéticas.

  • Pinturas sintéticas.
  •  Están formuladas a base de aceites derivados del petróleo, por lo que para limpiarlas y rebajarlas es necesario utilizar disolventes (aguarrás, disolventes nitrocelulósico, white spirit…). Esta característica las convierte en productos poco ecológicos,con fuerte olor, engorrosos de utilizar y de secado muy lento. Sin embargo, son imprescindibles para determinados trabajos al ofrecer acabados mucho más resistentes que las pinturas al agua.



  • Aparte de los tipos de pintura indicados, existen otros que se desmarcan de esta clasificación y que se emplean sobre todo para aplicaciones específicas. Entre otros, podemos incluir las pinturas en spray o aerosol, las pinturas de dos componentes (pinturas epoxi), los barnices y otros acabados… Si te apetece saber más sobre el uso de estos y otros productos para restaurar y decorar muebles.

Tipos de pintura: pinturas al agua


Dentro de los grandes grupos de tipos de pintura mencionados, las pinturas al agua son la mejor elección a la hora de decorar espacios y renovar objetos. Además de por las razones antes indicadas (su rápido secado y su aspecto ecológico), estas pinturas ofrecen una variedad de productos que las hacen aptas para cualquier aplicación o necesidad. ¿Quieres actualizar un mueble con acabado mate y empolvado? Entonces, lo tuyo es la chalk paint. ¿Te gustan los lacados en alto brillo, modernos y llamativos? Escoge un esmalte acrílico. A continuación, te damos las claves para aprender a elegir entre todos los tipos de pintura al agua a tu alcance.


Pintura acrílica

Estas pinturas llevan como base una resina acrílica mezclada con pigmentos de color. Se secan muy rápido, y en su versión esmalte son muy resistentes. Puedes encontrarlas en forma de pinturas para manualidades (en envases pequeños y acabado mate, son pinturas de calidad de precio más alto), esmaltes para muebles (en acabados satinado, brillo y mate) y como pinturas para tela. A la hora de renovar y pintar muebles, los esmaltes acrílicos nos encantan: basta con aplicar dos o tres manos de pintura con un rodillo de pelo corto, dejando secar entre capas, para obtener fantásticos resultados.

Pintura al temple y pintura plástica

La pintura al temple ha sido empleada desde hace décadas por los pintores para las paredes interiores de las casas. El famoso gotelé también se hacía con estos tipos de pintura… Hoy día está cada vez más en desuso frente a las pinturas plásticas. Estas son pinturas al agua de calidad, finas y con acabados mate y satinado. Si hay algo que destaca en las pinturas acrílicas, es la enorme gama de color que ofrecen: de hecho, los sistemas tintométricos permiten obtener prácticamente cualquier tono mediante programas de ordenador. Entre las pinturas plásticas destacan las de tipo “una capa”, cubrientes y resistentes.



Chalk Paint

Es la pintura de la revolución decorativa, la que ahora se utiliza para decorar y renovar todo tipo de objetos. Da igual que sean de madera, cristal, metal o plástico, o que estén barnizados: esta pintura agarra sobre cualquier superficie y ofrece acabados de gran calidad. Si se aplica con brocha gruesa, se pueden lograr efectos rústicos y texturados; si se lija una vez seca con lija fina, la superficie queda lisa y suave. Hoy día hay muchísimos cursos, talleres y tutoriales de Internet que enseñan cómo sacarle todo el partido a esta pintura.


Tipos de pintura: pinturas sintéticas


Frente a la predominancia de las pinturas al agua, existen otros tipos de pintura que también ofrecen buenos resultados. Pueden no ser tan fáciles de utilizar y ser más engorrosos de limpiar, pero sus acabados son excelentes. Toma nota de las más empleadas:



Esmaltes sintéticos

Los esmaltes sintéticos se caracterizan, sobre todo, por su dureza. Si no te suena el nombre, seguro que sí recuerdas la marca Titanlux… Esa pintura todo-terreno que nuestros padres y abuelos usaban para renovarlo prácticamente todo. Estos tipos de pintura están compuestos por resinas sintéticas (muchas veces, aceites minerales) y pigmentos. Son espesas y desprenden un olor fuerte; para manejarlas hay que rebajarlas un poco con el disolvente adecuado. Se aplican con rodillo (mejor, de usar y tirar; son prácticamente imposibles de limpiar después); tras dejarlas secar se pueden dar una o dos manos más. Si se hace bien, el efecto lacado es excelente, y la durabilidad, muy grande. Las pinturas para metal de exterior y tipo DTM (directas al óxido) son también esmaltes sintéticos, en su mayoría.

Pinturas epoxi

Las pinturas epoxi son productos que constan de dos componentes: una resina y un endurecedor. Cuando la resina y el endurecedor entran en contacto en la proporción correcta, se produce una reacción química que hace que la mezcla catalice. El resultado: la pintura se convierte en una superficie muy dura y resistente, más parecida a una resina que a una pintura propiamente dicha. Su cualidad dura y sólida hace de las pinturas epoxi la mejor elección para pintar cemento, cerámica, porcelana… Se suelen emplear para renovar los sanitarios (bañeras y platos de ducha) y para pintar suelos de baldosas u hormigón. A la hora de utilizarlas es importante calcular bien la cantidad a mezclar, porque transcurrido el tiempo de uso la mezcla se endurecerá y será imposible de utilizar.
Pinturas en aerosol: fáciles de usar

Las pinturas en aerosol o spray constituyen de por sí uno grupo aparte, dentro de los tipos de pintura mencionados. Y es que pueden ser tanto al agua como sintéticas, ya que su definición viene dada por el envase en el que se contienen (y la forma de aplicarlas). Las pinturas en spray crean superficies lisas, sin los feos brochazos clásicos de las pinturas convencionales y con un efecto lacado muy interesante. Para pintar un mueble con una pintura en spray, protégete con ropa de trabajo y guantes y ponte una mascarilla. Cubre con papel o plástico toda la zona que rodee al objeto a pintar. Aplica la pintura a unos 30 cm de distancia, haciendo pasadas horizontales y verticales alternadas. No te detengas en ningún punto: se pueden formar goterones que estropearán el trabajo. Existen pinturas en spray para carrocerías de coches, para hacer lacados, para convertir superficies en pizarras… ¡Hasta para pintar a gotelé!
Uno de los inconvenientes de las pinturas en aerosol es que tienen poco contenido, y eso que no resultan baratas. Por eso, lo mejor es emplearlas solo para muebles y superficies no demasiado grandes. Si quieres pintar un objeto de grandes dimensiones o un espacio amplio, lo mejor será que utilices una pintura plástica rebajada con agua y una pistola de pintar, eléctrica o con compresor.

Tintes y pátinas


Además de las pinturas, existen productos que permiten dan color sin cubrir del todo la superficie. Se suelen usar fundamentalmente con objetos de madera, el material por excelencia para construcción de mobiliario. Estamos hablando de los tintes, productos con base agua o disolvente que aportan color a la madera sin ocultar la veta. Existen tintes al agua y al alcohol que se presentan en polvo, para disolver (anilinas), pero también puedes encontrar tintes ya preparados al uso. Un truco de profesional: para hacer un tinte de cualquier color, coge una pintura acrílica o plástica y mézclala con agua. Aplica la mezcla sobre una madera limpia y lijada, y retira el exceso con un trapo. Barniza o encera, ¡quedará precioso!
Por último, nos gustaría hablar de unos productos de acabado muy interesantes: las pátinas. Se trata de ceras mezcladas con un cantidad de pigmento, para darles color e intensidad. Normalmente las pátinas son oscuras, de un color castaño negruzco; aplicadas sobre pintura blanca le aportan un atractivo tono envejecido. Sin embargo, en los últimos tiempos han aparecido pátinas blancas y doradas que abren nuevos campos a la decoración, el bricolaje y el DIY.

Colorantes para pintura


A veces lo que nos interesa no es tener distintos tipos de pintura, sino un solo tipo pero en diferentes colores. Para no gastarnos todo el presupuesto comprando botes y más botes, existe una fantástica solución: los colorantes para pinturas. Son productos de color concentrados que sirven para cambiar el tono de las pinturas. Los de tipo universal se pueden mezclar con pinturas al agua, sintéticas y epoxi. Basta con añadir unas gotas de colorante a cualquier pintura para que su tono cambie… Si tienes que mezclar mucha pintura, acuérdate de apuntar el número de gotas que has añadido al envase. Así, cuando tengas que volverla a hacer solo tendrás que añadir la misma cantidad para conseguir un color exactamente igual.
Como verás, hay tantos tipos de pintura como aplicaciones. Tienes una pintura para cada necesidad: si las escoges bien, los resultados se notarán en tus trabajos de decoración y bricolaje. Conocer las opciones en lo que a productos y herramientas se refiere es el punto de partida perfecto para desarrollar cualquier trabajo creativo. ¡Guárdate esta guía práctica para tener claro qué pintura debes usar en cada uno de tus proyectos DIY!

Lo mejor

Los 10 mejores pintores de la historia

Leonardo da Vinci

Leonardo da Vinci (Leonardo di ser Piero da Vinci Loudspeaker.svg escuchar) fue un pintor italiano nativo de Florencia. Notable polímata del Renacimiento italiano (a la vez anatomista, arquitecto, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista) nació en Vinci el 15 de abril de 14522 y falleció en Amboise el 2 de mayo de 1519, a los 67 años, acompañado de su fiel Francesco Melzi, a quien legó sus proyectos, diseños y pinturas.2 Tras pasar su infancia en su ciudad natal, Leonardo estudió con el célebre pintor florentino Andrea de Verrocchio. Sus primeros trabajos de importancia fueron creados en Milán al servicio del duque Ludovico Sforza. Trabajó a continuación en Roma, Boloña y Venecia, y pasó los últimos años de su vida en Francia, por invitación del rey Francisco I.Frecuentemente descrito como un arquetipo y símbolo del hombre del Renacimiento, genio universal, además de filósofo humanista cuya curiosidad infinita sólo puede ser equiparable a su capacidad inventiva,3 Leonardo da Vinci es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, probablemente, es la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas que jamás ha existido.

Picasso, Pablo Ruíz

Pablo Ruiz Picasso (n. Málaga, España; 25 de octubre de 1881 - f. Mougins, Francia; 8 de abril de 1973), conocido como Pablo Picasso, fue un pintor y escultor español, creador, junto con Georges Braque y Juan Gris, del movimiento cubista.
Considerado uno de los mayores artistas del siglo XX, participó desde la génesis en muchos movimientos artísticos que se propagaron por el mundo y ejercieron una gran influencia en otros grandes artistas de su tiempo. Incansable y prolífico, pintó más de dos mil obras, presentes en museos y colecciones de toda Europa y del mundo. Además, abordó otros géneros como el dibujo, el grabado, la ilustración de libros, la escultura, la cerámica y el diseño de escenografía y vestuario para montajes teatrales.
En lo político, Picasso se declaraba pacifista y comunista. Fue miembro del Partido Comunista Francés hasta su muerte,2 el 8 de abril de 1973 en Notre-Dame-de-Vie (Mougins, Francia) a los 91 años. Está enterrado en el parque del castillo de Vauvenargues (Bouches-du-Rhone)



3

Velázquez, Diego

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, hacia el 5 de junio de 15991 – Madrid, 6 de agosto de 1660), conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco, considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y maestro de la pintura universal.
Pasó sus primeros años en Sevilla, donde desarrolló un estilo naturalista de iluminación tenebrista, por influencia de Caravaggio y sus seguidores. A los 24 años se trasladó a Madrid, donde fue nombrado pintor del rey Felipe IV y cuatro años después fue ascendido a pintor de cámara, el cargo más importante entre los pintores de la corte. A esta labor dedicó el resto de su vida. Su trabajo consistía en pintar retratos del rey y de su familia, así como otros cuadros destinados a decorar las mansiones reales. La presencia en la corte le permitió estudiar la colección real de pintura que, junto con las enseñanzas de su primer viaje a Italia, donde conoció tanto la pintura antigua como la que se hacía en su tiempo, fueron influencias determinantes para evolucionar a un estilo de gran luminosidad, con pinceladas rápidas y sueltas. En su madurez, a partir de 1631, pintó de esta forma grandes obras como La rendición de Breda. En su última década su estilo se hizo más esquemático y abocetado alcanzando un dominio extraordinario de la luz. Este periodo se inauguró con el Retrato del papa Inocencio X, pintado en su segundo viaje a Italia, y a él pertenecen sus dos últimas obras maestras: Las Meninas y Las hilanderas.


4

Gogh, Vincent van

Vincent Willem van Gogh (en neerlandés Vincent van Gogh[ˈvɪnsɛnt fɑn'xɔx]) (Zundert, Países Bajos, 30 de marzo de 1853 – Auvers-sur-Oise, Francia, 29 de julio de 1890) fue un pintor neerlandés, uno de los principales exponentes del postimpresionismo.1 Pintó 900 cuadros (de ellos 27 autorretratos y 148 acuarelas) y 1.600 dibujos. La figura central en su vida fue su hermano menor Theo, quien continua y desinteresadamente le prestó apoyo financiero. La gran amistad entre ellos está documentada en las numerosas cartas que se intercambiaron desde agosto de 1872. Para Theo fueron unas 650 de sus 800 cartas conservadas; las otras son correspondencia con amigos y familiares.
A pesar que desde muy joven ya tuvo inclinación hacia el dibujo, su primer trabajo fue en una galería de arte, más tarde se convirtió en pastor y en 1879 se marchó como misionero a una región minera de Bélgica, donde comenzó a dibujar a la gente de la comunidad local. En 1885 pintó su primera gran obra Los comedores de patatas, en ese momento su paleta se componía de tonos sombríos de tierra, la gran luz de colores vivos por el que es más conocido, fueron obras posteriores, cuando se trasladó al sur de Francia consiguiendo su plenitud durante su estancia en Arles en 1888.


5

Goya, Francisco José de

Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 30 de marzo de 1746 – Burdeos, Francia, 15 de abril de 1828) fue un pintor y grabador español. Su obra abarca la pintura de caballete y mural, el grabado y el dibujo. En todas estas facetas desarrolló un estilo que inaugura el Romanticismo. El arte goyesco supone, asimismo, el comienzo de la Pintura contemporánea, y se considera precursor de las vanguardias pictóricas del siglo XX.
Tras un lento aprendizaje en su tierra natal, en el ámbito estilístico del barroco tardío y las estampas devotas, viaja a Italia en 1770, donde traba contacto con el incipiente neoclasicismo, que adopta cuando marcha a Madrid a mediados de esa década, junto con un pintoresquismo costumbrista rococó derivado de su nuevo trabajo como pintor de cartones para los tapices de la manufactura real de Santa Bárbara. El magisterio en esta actividad y en otras relacionadas con la pintura de corte lo imponía Mengs, y el pintor español más reputado era Francisco Bayeu, que fue cuñado de Goya.
Una grave enfermedad que le aqueja en 1793 le lleva a acercarse a una pintura más creativa y original, que expresa temáticas menos amables que los modelos que había pintado para la decoración de los palacios reales. Una serie de cuadritos en hojalata, a los que él mismo denomina de capricho e invención, inician la fase madura de la obra del artista y la transición hacia la estética romántica.


Botticelli, Sandro

Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi (Florencia, 1 de marzo de 1445 – Florencia, 17 de mayo de 1510), apodado Sandro Botticelli, fue un pintor cuatrocentista italiano. Menos de cien años después, este movimiento, bajo el mecenazgo de Lorenzo de Médici, fue considerado por Giorgio Vasari como una "edad de oro", un pensamiento que convenientemente encabezaba su Vita de Botticelli. Su reputación póstuma disminuyó, siendo recuperada a finales del siglo XIX; desde entonces, su obra se ha considerado representativa de la gracia lineal de la pintura del primer Renacimiento, y El nacimiento de Venus y La primavera son, actualmente, dos de las obras maestras florentinas más conocidas.

Rembrandt

Rembrandt Harmenszoon van Rijn (Leiden, 15 de julio de 1606 – Ámsterdam, 4 de octubre de 1669) fue un pintor y grabador holandés. La historia del arte le considera uno de los mayores maestros barrocos de la pintura y el grabado, siendo con seguridad el artista más importante de la historia de Holanda.1 Su aportación a la pintura coincide con lo que los historiadores han dado en llamar la edad de oro holandesa, el considerado momento álgido de su cultura, ciencia, comercio, poderío e influencia política.
Habiendo alcanzado el éxito en la juventud, sus últimos años estuvieron marcados por la tragedia personal y la ruina económica. Sus dibujos y pinturas fueron siempre muy populares, gozando también de gran predicamento entre los artistas, y durante veinte años se convirtió en el maestro de prácticamente todos los pintores holandeses.2 Entre los mayores logros creativos de Rembrandt están los magistrales retratos que realizó para sus contemporáneos, sus autorretratos y sus ilustraciones de escenas bíblicas. En sus autorretratos, especialmente, encontramos siempre la mirada humilde y sincera de un artista que trazó en ellos su propia biografía.1
Rembrandt tenía un profundo conocimiento de la iconografía clásica, y en sus pinturas y grabados solía interpretarla libremente para ajustarla a su propia experiencia.

Monet, Claude

Claude Orayan Monet (14 de noviembre de 1840 en París - 5 de diciembre de 1926 en Giverny) fue un pintor francés a quien a partir de la mitad de su carrera artística se incluye en el estilo impresionista.
Sus primeras obras, hasta la mitad de la década de 1860, son de un estilo realista. Monet logró exponer algunas de estas obras en el Salón de París. A partir del final de la década de 1860 comenzó a pintar obras impresionistas. Un ejemplo de este período creativo es la vista del puerto de El Havre titulada Impresión, sol naciente, que le dio nombre al movimiento. Esta desviación del gusto de la época, que era marcado por las academias de arte, empeoró su situación económica. En la década de 1870 tomó parte en exposiciones de arte impresionista en las cuales también participaron Pierre-Auguste Renoir y Edgar Degas. Su carrera fue impulsada por el marchante Paul Durand-Ruel, pero a pesar de esto su situación financiera permaneció siendo difícil hasta mediados de la década de 1890. En esta época, Monet desarrolló el concepto de la «serie» en las que un motivo es pintado con distintos grados de iluminación. Al mismo tiempo comenzó a plantar su famoso jardín en Giverny que luego utilizó como motivo para sus pinturas.


9

Rafael

Raffaello Sanzio (Urbino, 6 de abril de 1483 – Roma, 6 de abril de 15201 ), también conocido como Rafael de Urbino o, simplemente, como Rafael1 [a], fue un pintor y arquitecto italiano del Alto Renacimiento. Realizó importantes aportes en la arquitectura y, como inspector de antigüedades, se interesó en el estudio y conservación de los vestigios grecorromanos.2
Hijo de un pintor y criado entre artistas, a los 25 años obtuvo su primer encargo oficial, la decoración de las Estancias Vaticanas, donde pintó algunos frescos como La escuela de Atenas, considerado una de sus obras cumbres.3 4 Es célebre por la perfección y gracia de sus artes visuales, destacando en trabajos de pintura y dibujo artístico.5 Junto con Miguel Ángel y Leonardo da Vinci forma el trío de los grandes maestros del período.6
Nació en Viernes Santo y falleció en esta misma festividad el día que cumplió 37 años.[b] Fue un artista muy productivo, dirigió un taller conformado por numerosos colaboradores,7 y a pesar de su muerte prematura, gran parte de su obra aún se conserva. La mayor parte de su trabajo está alojado en los Museos Vaticanos, donde decoró con frescos las habitaciones conocidas como las Estancias de Rafael, el principal encargo de su carrera, quedando sin terminar a causa de su muerte.
Después de sus años de juventud en Roma, gran parte de su obra, a pesar de haber sido diseñada por él, fue ejecutada por su taller, con una considerable pérdida de calidad. Ejerció gran influencia en su época; aunque fuera de Roma su obra fue conocida sobre todo a través de la producción que hicieron los talleres de grabado que colaboraban con él. Después de su muerte, la influencia de su principal rival, Miguel Ángel, se intensificó hasta los siglos XVIII y XIX, cuando las cualidades más serenas y armoniosas de Rafael, fueron consideradas de nuevo como un modelo superior.

Caravaggio

Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 29 de septiembre de 1571 – Porto Ércole, 18 de julio de 1610) fue un pintor italiano activo en Roma, Nápoles, Malta y Sicilia entre los años de 1593 y 1610. Es considerado como el primer gran exponente de la pintura del Barroco.
«Después de varios años de trabajo, Caravaggio pasó de una ciudad a otra sirviendo a varios señores importantes. Es una persona trabajadora, pero a la vez orgullosa, terca y siempre dispuesta a participar en una discusión o a enfrascarse en una pelea, por lo que es difícil llevarse bien con él».
Floris Claes van Dijk.1
Salvo en sus principios, Caravaggio produjo mayoritariamente pinturas religiosas. Sin embargo, a menudo escandalizaba y sus lienzos eran rechazados por sus clientes. Dos de los reproches habituales eran el realismo de sus figuras religiosas rozando el naturalismo temprano, así como la elección de sus modelos entre la gente de más baja condición.


Cartas de amor de Freud, Einstein, Fitzgerald y otros famosos

Los personajes más ilustres de la historia también han escrito cartas de amor, una herramienta que no pasa de moda.

"El producto más franco, más libre y más privado de la mente y del corazón humano es una carta de amor" decía Mark Twain. En el Día de San Valentín, seleccionamos 5 fragmentos de cartas de amor históricas.


En cierta ocasión Sigmund Freud le escribió a su novia y futura esposa Martha Bernays una carta de amor que después ha dado la vuelta al mundo al ser considerada una de las confesiones más románticas de la historia: "No apetezco sino lo que tú ambicionas para ambos porque me doy cuenta de la insignificancia de otros deseos comparados con el hecho de que seas mía. Estoy adormilado y muy triste al pensar que tengo que conformarme con escribirte en vez de besar tus dulces labios".


Víctor Hugo, otro romántico empedernido, escribió en cierta ocasión a Adèle Foucher: "Tienes razón. Hay que amarse y luego hay que decírselo, y luego hay que escribírselo, y luego hay que besarse en los labios, en los ojos, en todas partes".


Albert Einstein también expresaba con frecuencia sus sentimientos hacia su gran amor, Mileva, por carta. En una de estas epístolas, enviada desde Milán el 13 de septiembre de 1900, el físico afirmaba: "En todo el mundo podría encontrar otra mejor que tú, ahora es cuando lo veo claro, cuando conozco a otra gente. [...] Hasta mi trabajo me parece inútil e innecesario si no pienso que también tú te alegras de lo que soy y de lo que hago."


El novelista Scott Fitzgerald también escribió largas misivas a la que sería su esposa, Zelda Sayre: "Tú y yo hemos pasado momentos maravillosos en el pasado, y el futuro aún está cargado de posibilidades si levantas la moral y procuras creerlo. El mundo exterior, la situación política, etcétera, siguen siendo oscuros e influyen en todos directamente, y es inevitable que te afecten indirectamente a ti, pero procura distanciarte de todo ello mediante alguna forma de higiene mental, inventándola, si es necesario.

Déjame repetirte que no quiero que te concentres demasiado en mi libro, que es una obra melancólica y parece haber obsesionado a casi todos los críticos. Me preocupa muchísimo que lo estés releyendo. Describe determinadas fases de la vida que ya están superadas. Ciertamente nos hallamos en una ola ascendente, aunque no sepamos a ciencia cierta hacia dónde va."

Por su parte, Franz Kafka le envió numerosas cartas a su amada Felice. En una fechada en enero de 1913 le expresaba así su doble amor hacia ella y la literatura: "Querida: te pido con las manos alzadas que no sientas celos de mi novela. Cuando los personajes en la novela se dan cuenta de tus celos, se me escapan, más aun cuando sólo los tengo agarrados por la punta de sus vestidos.

Y ten en cuenta que, si se me escapan, tendría que correr tras ellos, aunque fuera hasta el mundo de las tinieblas, su verdadero hogar. La novela soy yo, mis historias soy yo. Así que, te ruego, ¿dónde existe el menor motivo de celos? De hecho, cuando todo lo demás está en orden, mis personajes se toman del brazo y corren a tu encuentro, para, en último término, servirte a ti. [...] gracias a que escribo me mantengo con vida, me aferro a esa barca en la cual te encuentras tú, Felice. Ya resulta bastante triste que no consiga apartarme a ella. Pero comprende, Felice, que tendría que perderte a ti y a todas las cosas si alguna vez perdiera el escribir."






Los personajes más ilustres de la historia también han escrito cartas de amor, una herramienta que no pasa de moda



"El producto más franco, más libre y más privado de la mente y del corazón humano es una carta de amor" decía Mark Twain. En el Día de San Valentín, seleccionamos 5 fragmentos de cartas de amor históricas.


En cierta ocasión Sigmund Freud le escribió a su novia y futura esposa Martha Bernays una carta de amor que después ha dado la vuelta al mundo al ser considerada una de las confesiones más románticas de la historia: "No apetezco sino lo que tú ambicionas para ambos porque me doy cuenta de la insignificancia de otros deseos comparados con el hecho de que seas mía. Estoy adormilado y muy triste al pensar que tengo que conformarme con escribirte en vez de besar tus dulces labios".


Víctor Hugo, otro romántico empedernido, escribió en cierta ocasión a Adèle Foucher: "Tienes razón. Hay que amarse y luego hay que decírselo, y luego hay que escribírselo, y luego hay que besarse en los labios, en los ojos, en todas partes".


Albert Einstein también expresaba con frecuencia sus sentimientos hacia su gran amor, Mileva, por carta. En una de estas epístolas, enviada desde Milán el 13 de septiembre de 1900, el físico afirmaba: "En todo el mundo podría encontrar otra mejor que tú, ahora es cuando lo veo claro, cuando conozco a otra gente. [...] Hasta mi trabajo me parece inútil e innecesario si no pienso que también tú te alegras de lo que soy y de lo que hago."


El novelista Scott Fitzgerald también escribió largas misivas a la que sería su esposa, Zelda Sayre: "Tú y yo hemos pasado momentos maravillosos en el pasado, y el futuro aún está cargado de posibilidades si levantas la moral y procuras creerlo. El mundo exterior, la situación política, etcétera, siguen siendo oscuros e influyen en todos directamente, y es inevitable que te afecten indirectamente a ti, pero procura distanciarte de todo ello mediante alguna forma de higiene mental, inventándola, si es necesario.

Déjame repetirte que no quiero que te concentres demasiado en mi libro, que es una obra melancólica y parece haber obsesionado a casi todos los críticos. Me preocupa muchísimo que lo estés releyendo. Describe determinadas fases de la vida que ya están superadas. Ciertamente nos hallamos en una ola ascendente, aunque no sepamos a ciencia cierta hacia dónde va."

Por su parte, Franz Kafka le envió numerosas cartas a su amada Felice. En una fechada en enero de 1913 le expresaba así su doble amor hacia ella y la literatura: "Querida: te pido con las manos alzadas que no sientas celos de mi novela. Cuando los personajes en la novela se dan cuenta de tus celos, se me escapan, más aun cuando sólo los tengo agarrados por la punta de sus vestidos.

Y ten en cuenta que, si se me escapan, tendría que correr tras ellos, aunque fuera hasta el mundo de las tinieblas, su verdadero hogar. La novela soy yo, mis historias soy yo. Así que, te ruego, ¿dónde existe el menor motivo de celos? De hecho, cuando todo lo demás está en orden, mis personajes se toman del brazo y corren a tu encuentro, para, en último término, servirte a ti. [...] gracias a que escribo me mantengo con vida, me aferro a esa barca en la cual te encuentras tú, Felice. Ya resulta bastante triste que no consiga apartarme a ella. Pero comprende, Felice, que tendría que perderte a ti y a todas las cosas si alguna vez perdiera el escribir."